El monje que vendió su ferrari – Robin Sharma |


El monje que vendió su ferrari – Robin Sharma


9788499087122

Título: El monje que vendió su ferrari

Autor: Robin Sharma

Editorial: Debolsillo

Editada en 2012

N de páginas: 224

Temática: Fábula espiritual

Nos hemos hecho tantas veces la misma pregunta: ¿Qué factores concurren para que un libro se convierta en best seller?  Hemos de reconocer que  nos siguen intrigando sus posibles respuestas. Esta “fábula espiritual”, como gusta de subtitularla su autor, nos recuerda a otros éxitos literarios con los que comparte un estilo sencillo y práctico en la exposición de sus ideas.

Tal vez, en este mundo tecnificado y complejo, la claridad de lo auténtico sea una manera efectiva de llegar al corazón del lector. En estos momentos de cambio permanente nos preguntamos: ¿Necesito nuevos conocimientos informáticos para mantenerme actualizado o dedico ese tiempo a conocerme mejor a mí mismo y a ayudar a los demás? O, ¿por qué no ambas cosas a la vez? A partir de esta última pregunta nos introducimos de lleno en la mentalidad oriental. No en vano, las enseñanzas que se vierten en la obra tienen su origen en un remoto e imaginario lugar a los pies del Himalaya.

Robin Sharma nos impele a encontrar el sentido de nuestras vidas. Éste es su principal cometido y, El monje que vendió su ferrari, cumple su función con dignidad. La pregunta que se nos suscita es: ¿Qué clase de mundo hemos construido? Que se conozca, nunca la humanidad gozó de tanto bienestar. Nuestras vidas no se limitan a la búsqueda del sustento para sobrevivir como ocurría en la antigüedad. Nos hemos ganado el derecho a disponer de tiempo para llenar nuestras horas de ocio. Podemos ver la televisión, ir al fútbol, hacer shopping, conducir un buen coche y tantas cosas más. Y, sin embargo, no hemos conseguido hallar la felicidad. Tenemos más casos de depresión y ansiedad en la actualidad que en cualquier otro momento del pasado. Esta plaga nos advierte de que algo está fallando. Entre tantas ideas inspiradoras que pueblan esta fábula, Robin nos invita a dotar de sencillez los actos de nuestras vidas.

Esta obra tiene mucho de libro de autoayuda. Este género ha estado denostado por los puristas de las letras, del pensamiento, de la psicología y, en general, por los cínicos que piensan que nada pueden aportar unas pocas letras al desarrollo de una vida. Henchidos de vanidad, como especialistas de prestigio, piensan que el único camino aceptable es el sendero que ellos han transitado. A todos ellos les reconocemos la utilidad de su camino, pero les cuestionamos la estrechez de su pensamiento ¿Por qué negar la posibilidad de que libros como éste puedan ayudarnos a ser mejores? Hemos citado en otras ocasiones al divino Cervantes: “No hay libro tan malo del que no se pueda aprender algo bueno”. Podemos afirmar:”Sí, los libros nos hacen mejores”.

Robin Sharma nos ofrece una serie de consejos y prácticas que, como él mismo se esfuerza en señalar, son válidas por su permanencia en el tiempo. El autor se suma a la larga lista de occidentales quienes, insatisfechos con los postulados materialistas de nuestra sociedad, decidieron buscar en oriente las respuestas más profundas a los enigmas de siempre: ¿Es el mundo fruto de la casualidad o responde a algún propósito? ¿Cómo ser consciente? ¿Tiene mi vida alguna finalidad? ¿Existe alguna correlación entre las leyes que rigen el universo y las que inciden en el ser humano? Si alguna vez te hiciste estas preguntas, las horas que dediques a la lectura de este libro te resultarán provechosas. Si nunca te preocuparon estos temas, aquí tienes un buen motivo para cambiar.

robinsharma

Robin S. Sharma se licenció en derecho en la Universidad de Dalhousie (Dalhousie University) y estuvo ejerciendo unos años como profesor de derecho, tras esto prosiguió con su carrera de abogado antes de convertirse en un distinguido entrenador sobre liderazgo. En la actualidad viaja con frecuencia como conferencista por diferentes países del mundo promoviendo el mensaje de “Lidera sin título“, una de sus frases más conocidas.


 
 
 
- © Jose Luis Ayu -